viernes, 22 de mayo de 2015

La ceremonia del té.

La ceremonia japonesa del té es una forma ritual de preparar té verde o matcha, influenciada por el budismo zen, sirviéndose a un pequeño grupo de invitados en un entorno tranquilo.
Es una manifestación significativa de la historia y la cultura japonesa tradicional. Aprender la práctica de la ceremonia del té es estudiar la cultura japonesa.
Aquí os dejo un vídeo de la ceremonia del té.

Kaburenjo, escuela para Geishas.


El kaburenjo funciona como teatro y como escuela. Durante las mañanas, en las horas en las que las jóvenes no trabajan acudiendo a banquetes, las maikos y geishas acuden al kaburenjo a recibir clases. 
No es algo que hagan durante un tiempo limitado, sino que la geisha acudirá a clases al kaburenjo durante toda su vida como geisha. Nunca dejará de perfeccionar su arte, estará en continuo aprendizaje siempre. Las asignaturas típicas para cualquier geisha siempre giran alrededor de la música, ya sea a aprendiendo a tocar el shamisen, el pequeño tambor shimedaiko, la flauta fue  o mejorando sus técnicas de danza nihon-buyoh y canto tradicional. Por otro lado, también se estudian en el kaburenjo las artes tradicionales que como mujer culta toda geisha debe conocer, como el arreglo floral (ikebana), la caligrafía (shodo), la ceremonia del té (sado).


¿Quieres ver a una geisha o maiko?


Si algún día te animas a ir a Japón y quieres ver una geisha Kyoto cuenta con cinco hanamachi o distritos de geisha, que son comúnmente denominados como "gokagai": Gion Kobu, Gion Higashi, Miyagawacho, Kamishichiken y Pontocho. En todos ellos viven y trabajan maikos (aprendices) y geikos (geishas, en el dialecto de Kioto).


Durante la mañana, es fácil ver a maikos y geishas ir y venir en sus kimonos de día, haciendo recados, yendo a clases de baile tradicional, shamisen, flauta, etc, comprando como cualquier joven más o hasta comiendo en el restaurante italiano de moda del centro. Sin embargo, es por la tarde/noche cuando las veremos en todo su esplendor yendo y viniendo de banquetes por las calles de los distintos hanamachi.

Los mejores hanamachi a los que acudir si queremos ver maikos y geishas son, sin ningún tipo de duda, Gion Kobu y Miyagawacho.

10 curiosidades sobre las Geishas

1. Pese a que en la actualidad las geishas son mujeres, en un primer momento fueron hombres.
2. Sobre el año 1750, Kikuyu fue la primera mujer en autoproclamarse geisha, con lo que quería separarse de las cortesanas tradicionales que, para ella, eran muy inferiores en sus habilidades.
3. Pese a haber aparecido antes, no fue hasta el siglo XIX cuando las geishas se extendieron por todo Japón. Por otro lado, este momento también supuso la desaparición de las geishas hombre de las que hablamos antes.
4. Puede que no sepas que el entrenamiento de una geisha es mucho más duro que el de un deportista de élite, ya que para llegar a dominar todas las artes de la tradición japonesa, incluyendo sus instrumentos tradicionales y sus bailes, estas mujeres necesitan entrenar durante toda su vida.
5. Pese a haber sido símbolos de modernidad en su origen, en la actualidad la geisha es la depositaria de la cultura nipona, siendo muy raro que nadie excepto ellas usen kimonos o toquen el shamisen.
6. Si te gusta comprar ropa y estás pensando en hacerte con algún vistoso kimono de geisha, antes deberías saber que suelen valer unos 10.000€.
7. Por otro lado, el kimono solo lo puede ceñir la okiya, que es la superiora de la residencia de geishas, como prueba de la virtud de la mujer, por lo que si quieres vestirte así, además del precio, debes buscar tu okiya particular.
8. Otro dato curioso sobre las geishas es que parte de su tratamiento facial se realizaba con cenizas.
9. Un noveno dato sobre las geishas que debes conocer es que nunca suelen actuar solas para no intimar con los clientes, por lo que, por norma general, siempre verás grupos de tres o cuatro geishas en cada actuación.
10. Por último, debes pensar que una geisha tarda en maquillarse, peinarse y vestirse una buena cantidad de horas, por lo que lo vas a contemplar es una obra de arte desde el primer momento.

Tutorial maquillage de Geisha

Si algún día os apetece probar, tenéis una fiesta de disfraces o simplemente curiosidad por ver como os veríais como una geisha, aquí tenéis un pequeño tutorial de como maquillaros.

Host ¿Qué es?

En el artículo anterior os mencionaba por encima a los "hostess" o "host". Ahora os voy a explicar un poco mejor que es esto y que tiene que ver con las Geishas.
Para entender que son los "hostess" hay que entender que la cultura japonesa no es como la occidental, muchos de nosotros no podríamos concebir que un o una acompañante fuera solo eso, una acompañante, sin ser una prostituta. Este termino en occidente no existe.
Los "hostess" son acompañantes, como he dicho antes, trabajan en locales o hacen servicios especiales, como acompañar a chicas de compras. La palabra "hostess" viene de anfitrión.

En un principio los "hostess" eran solo mujeres que trabajaban en locales llamados popularmente "host-club", los locales ofrecen a estas chicas para que entretengan a los clientes, como antaño hacían las geishas, pero de una forma mucho mas modernas, pues ellas no llevan kimonos ni saben hacer la ceremonia del té, ellas saben de moda actual, ropa, música, series televisivas, etc.
Es popular que las "hostess" lleven ropa moderna, aunque tambien hay locales que ofrecen chicas con cosplays o "maid" vestidas de criadas.
Hoy en día casi son más populares los locales de "hostess" de hombres, las mujeres pagan por estar bien acompañadas de hombres que deben ser hermosos y educados. A tanto a llegado el éxito de los hombres que incluso se ha hecho una serie de anime con el tema "host-club" y una serie televisiva.
Aquí podemos ver el cartel de un "host-club" con los hombres que ofrece, sus precios, teléfono e incluso página web donde puedes ver detalles sobre los chicos como su grupo sangíneo.
¿Creéis que estos locales podrían funcionar en España?

Las Geishas en la época moderna


Cuando hoy vemos a las geishas, con sus kimonos, su estética y su dominio de las artes tradicionales, podemos perder de vista que, al principio, eran símbolos de modernidad. Y aunque nos cueste creerlo, fueron ellas las que marcaron las tendencias de la moda; fueron las primeras que, con la apertura de Japón hacia Occidente, empezaron a peinarse y a vestir como hacían las mujeres de esos países con los que Japón empezaba a tener trato. Pero entonces surgieron las hostesses, unas “camareras” de estilo occidental que también entretenían a los clientes, pero sin el entrenamiento riguroso en artes tradicionales de las geishas y en bares más modernos que las tradicionales casas de té.
Parecía que las geishas podían correr el mismo destino con las hostesses que en el pasado las cortesanas corrieron con ellas, así que se dieron cuenta de que si querían sobrevivir, tenían que dar un giro de 180 grados y así, se convirtieron en depositarias de las tradiciones japonesas más antiguas. De hecho, es raro ver hoy en día a una japonesa vestida de kimono y cada día hay menos gente que sepa tocar el shamisen o realizar apropiadamente la ceremonia del té, mientras que para una geisha, todo esto es su pan de cada día. Las hostesses, además, aprovecharon el cierre de los barrios de geishas durante la Segunda Guerra Mundial para convertirse en las principales animadoras, por lo que cuando volvieron a abrirse los negocios dentro de estos barrios, las geishas eran poco más que un recuerdo del pasado, una institución que mantenía vivas las artes tradicionales, sin más.
Japón es un país orgulloso de su mezcla de tradición y modernidad, pero la presión occidental está haciendo mella en la sociedad. ¿Desaparecerán las geishas? ¿O simplemente se adaptarán a los nuevos tiempos y cambiarán su estilo, como ya hicieron en el pasado? La respuesta a estas preguntas se esconde en el futuro. No podemos hacer más que esperar y ver.

Kiharu Nakamura


Kiharu Nakamura, una de las geishas más famosas de Japón y autora de la autobiografía Memorias de una geisha de Tokio, falleció el 5 de enero del 2004
Nacida en el barrio de Ginza, en pleno corazón de Tokio, el siglo pasado, Nakamura se hizo geisha, mujer que tradicionalmente se dedica al cuidado y distracción de los hombres, a la temprana edad de 16 años en la zona capitalina de Shimbashi.
Entre las celebridades internacionales que en sus viajes a Japón visitaron a la famosa geisha se cuentan a Charlie Chaplin y el escritor francés Jean Cocteau. La geisha se casó con un diplomático, aunque se divorció de él cuando decidió mudarse a Nueva York en 1956, en donde desde entonces vivió enseñando música y canciones tradicionales japonesas, y como consultora de óperas, entre ellas, Madame Butterfly.
Su autobiografía Memorias de una geisha de Tokio (Edokko geisha ichidaiki) fue el más célebre de sus libros, que se convirtió en uno de los éxitos editoriales de la época en 1983, y sirvió de modelo a un drama de la televisión pública nipona NHK.También se hizo una adaptación para una película "Memorias de una Geisha" que trajo mucha polémica a Japón, entre otras cosas porqué las actrices eran chinas no niponas, y dieron una imagen de las  geishas como si vendieran su virginidad, cosa que no es cierta.

Peinados de las Geishas y Maikos

Hasta mediados de los años 60, las geishas solían peinarse su propio pelo, como todavía hacen las maikos en la actualidad. Sin embargo, con el declive del número de peluqueros profesionales y la dificultad del peinado a elaborar, las chicas pronto empezaron a utilizar pelucas, llamadas en japonés katsura.
 El katsura, único y exclusivo para cada geisha, está hecho a medida con pelo humano tratado, por lo que su precio ronda los 500.000 yenes. Este elevado precio se debe a que el peluquero crea el peinado como si de pelo real se tratara. Así pues, empieza tratando el pelo con un gel (gindashi-abura) y una pomada especiales, algo que tendrá que repetir aproximadamente dos veces al mes, para que la peluca se vea siempre nueva y limpia. En el pasado, cuando era un solo peluquero el que creaba la peluca, podía tardar hasta dos semanas, pero en la actualidad, al ser un trabajo de equipo, el proceso es mucho más rápido.

 Cabe destacar, además, que si bien la maiko cubre su peinado con variados y vistosos adornos, la geisha es, una vez más, mucho más sobria en su elección. Así pues, una geisha normalmente se colocará sólo un peine de caparazón de tortuga (o de plata, en algunos casos y dependiendo de la formalidad del evento) llamado bekko en la base frontal (o trasera, o en ambos lugares) de la coleta, un adorno de aguja en la parte trasera del recogido y alguna otra joya o adorno de su elección.

El Shamisen

El Shamisen o samisen  es la modificación japonesa del chino sānxián (tres cuerdas), el cual apareció en China durante la dinastía Yuan del siglo XIII, bajo la influencia del oriente islámico. El sānxián chino fue introducido a las islas Ryukyu, suroeste de Japón, donde como consecuencia llegó a Japón, cerca del año 1562.
El sānxián o el sanshin de Ryūkyū está cubierto de piel de serpiente de la India, mientras que el shamisen japonés es de piel de gato o perro. Antiguamente las cuerdas eran de seda, aunque hoy se utiliza más un material llamado tetrón. Las cuerdas se tocan con una especie de dedal hecho de cuerno de búfalo, dentro del cual se coloca el dedo índice de la mano derecha. Aunque en los inicios el instrumento solo estaba al alcance de la nobleza Ryūkyūan, el sanshin se fue transformando progresivamente hasta estar finalmente al alcance de la gente común alrededor del siglo XIX. La escasez de piel de serpiente india pitón hizo que la caja fuera recubierta de papel en reemplazo de la piel de serpiente. A fines de la Segunda Guerra Mundial se inventaron sanshins hechos con materiales sencillos como latas.

jueves, 21 de mayo de 2015

Kimonos

Precioso quimono color burdeos. Los quimonos así de bonitos se consideran obras de arte y pueden llegar a valer fácilmente 10,000€ o más, el equivalente aquí a un traje de fallera. Aunque también podemos encontrar algunos más modestos a precios asequibles.
Este seria un modelo más normalito, que rondaría los 70€ (más o menos lo que equivaldría el yen aqui) son los que usan las mujeres normales para eventos especiales, por ejemplo en muchas series manga podemos ver que para ferias o fiestas tradicionales las chicas se los ponen.

Obi

El obi es una faja ancha de tela fuerte que se lleva sobre el kimono, se ata a la espalda de distintas formas. Existen muchos tipos de obis y formas de atarlos, cada una se usa para ocasiones distintas, las más representativos son:

  1. Maru Obi: Es la manera más formal de usarlo, para ocasiones formales es indispensable su uso. Lleva diseños por ambos lados. Este tipo de obi hoy en día es muy difícil de verlos por el gran costo que tienen.
  1. Fukuro Obi: Es el Obi que esta un nivel más abajo de formalidad que el maru obi, éste puede ser usado en ocasiones formales, como en ocasiones semi-formales. Este tipo de obi tiene diseño tan sólo en una cara.
  1. Nagoya Obi: Éste es un tipo de Obi bastante moderno (se empezó a usar desde 1916 aproximadamente). Es el preferido por la gente, por ser más liviano. Tiene un corte bastante especial, lo que lo hace incluso más fresco

¿Qué es una Okiya?

Una okiya es el albergue que da alojamiento a una maiko o geisha mientras dura su contrato.
El primer paso que ha de seguir una mujer joven para convertirse en una geisha es ser aceptada en una okiya, una casa de geishas propiedad de la mujer que pagará por su entrenamiento. La cabeza de la okiya es llamada "okasan", que es palabra japonesa para 'madre'. La okiya normalmente paga todos los gastos, incluidos los kimonos y la formación.
Una geisha, trabaja en una casa de té, donde hay música, baile, fiesta, a veces alimentos, y siempre abundante alcohol. La geisha paga un porcentaje de sus ganancias para mantener la casa y dar apoyo a todas las personas que viven allí y que no trabajan como geishas, incluidas las maiko, las geishas jubiladas y las amas de casa. Kioto es el único lugar donde la estricta formación de geishas continúa todavía y las tradiciones de las geishas se transmiten. Actualmente sólo en Kioto se pueden encontrar maiko-san.
Puede haber más de una geisha o maiko viviendo en una okiya en un momento dado. Inversamente, hay casas con licencia de okiya, pero sin ninguna geisha viviendo allí. En general, una geisha que ha cumplido sus obligaciones financieras con la casa pueden optar por vivir de forma independiente, aunque permanece afiliada a la okiya para el resto de su carrera. En el interior de los pequeños confines de las comunidades geishas, son las mujeres y no los hombres las que ostentan el poder: todos esperan niñas, no niños, para que puedan continuar la línea de ser geishas. Ya que toda su concentración está puesta en los hombres cuando están trabajando, las geishas y maikos viven en una sociedad matriarcal. Las mujeres administran el okiya, las mujeres enseñan a las niñas los conocimientos necesarios para convertirse en verdaderas geishas, y son las mujeres quienes introducen a las nuevas maiko en las casas de té que serán su medio de vida. Las mujeres manejan las casas de té también, y pueden hacer surgir o destruir la carrera de una geisha. Si una geisha ofende a la señora de la principal casa de té donde hace negocios, puede perder su medio de vida por completo.
La okasan de la okiya puede adoptar una de las geishas como su hija (musume), que será su heredera (atotori), por lo cual la niña vive en la okiya y todo el dinero que gana va a la okiya. En virtud de tal arreglo, las deudas de las geishas son absorbidas por la okiya.

Documental


domingo, 17 de mayo de 2015

Misedashi ¿Que és?

En el post anterior mencioné el misedashi, como no expliqué detenidamente que és, en esta entrada lo voy ha hacer:
Misedashi es el momento en el que una chica se convierte en Maiko. Antes de este momento la chica debe vivir en la Okiya
para saber si puede acostumbrarse. Debe realizar tareas de la casa así como estar disponible las 24h para las Geishas y Maikos. En ese periodo se las llama Shikomi.
Cuando la okaasan de la Okiya vé que tiene cualidades, la prepara para el minarai (aprendizaje por el método de la observación) acompañada de sus hermanas mayores (maikos). Una vez pasa este periodo ya la preparan para su debut, Misedashi


El maquillaje

El típico maquillaje blanco en la nunca de las geishas, en forma de V o W invertidas, es decir, con dos o tres líneas, suele sorprender al turista que no conoce los detalles del maquillaje de maikos y geishas. Si bien el origen del maquillaje de pasta blanco no está claro, una de las teorías más realistas es que fue una influencia de las cortesanas chinas. Pero, ¿por qué las maikos y geishas dejan una zona sin pintar, en forma de V o W, en la nuca?
Que la zona sin pintar esté en la nuca tiene mucho sentido. Y nos explicamos. La zona de la nuca, llamada en japonés komata (小股) es para los japoneses una de las partes más eróticas del cuerpo femenino, comparable a la sensualidad del escote, por ejemplo, en culturas occidentales. Hay quien dice que esta obsesión por la nuca de la mujer es porque los niños japoneses tradicionalmente pasaban más tiempo en las espaldas de sus madres que mamando de sus pechos (1), aunque puede que sea simplemente porque al llevar vestimenta tradicional, una de las partes que llaman más la atención es justamente la nuca. Y es que cuando las mujeres japonesas visten kimono, suelen recogerse el pelo, dejando por tanto la nuca al descubierto.

Teniendo esto en cuenta, podemos comprender por qué dejar sin pintar justamente esa parte del cuerpo no sólo aumenta la sensualidad de la mujer, sino que enfatiza el hecho de que debajo de ese maquillaje blanco, que casi parece una máscara, hay una mujer real y añade cierto toque de sensual misterio a la geisha o maiko. Durante el periodo de Edo, uno de los mayores piropos que una mujer podía recibir era komata no kereagatta hito (小股の切れ上がった人), una manera de alabar la belleza de la nunca y el nacimiento del pelo de la mujer. En el mundo de las geishas, esta frase ha adquirido un significado más amplio. Así, además de hacer referencia a la belleza exterior de la mujer, también se refiere al hecho de que la geisha domina las artes tradicionales con  una elegancia especial. Y esto es justo lo que toda geisha aspira tener: la combinación perfecta de belleza erótica y logros artísticos elevados. La razón por la que se decidió dar forma de V o W a la zona de la nuca sin pintar tampoco está clara. La explicación más popular es la que dice que la forma del maquillaje de la nuca emula la forma de los genitales femeninos, lo cual añadiría si cabe más sensualidad a la zona. No sabemos si esta explicación es cierta o no, pero desde luego, sentido tiene.

Finalmente, y como habréis visto en la foto, el maquillaje suele tener forma de V invertida (es decir, de dos líneas), en ocasiones especiales tiene forma de W invertida. Por ejemplo, en su misedashi (cuando la maiko debuta como tal), en su erikae (cuando la maiko se convierte en geisha), en ciertas ocasiones en las que lleva un kimono formal, etc.

Musica tradicional de las Geishas


viernes, 8 de mayo de 2015

Flor de Iris

Era una noche de primavera como otra cualquiera, la luna brillaba esplendida en el cielo y la brisa fresca rozaba las flores como una caricia. 
Hoy el emperador había organizado una fiesta en palacio, y las geishas más hermosas del reino habían sido invitadas. Una de ellas se asomaba a la ventana y dejaba que la suave brisa rozara su piel, el emperador quedó absorto en su belleza y le pregunto:

-Querida flor de primavera, ¿como os llamáis?
- Majestad mi nombre es Ayame.
-Y dime Ayame, ¿cual es vuestro fuerte?, quizás ¿el baile?
- No mi señor, la oratoria es mi don.
- Pues deleitarnos con un cuento.

Ayame miró al emperador con rubor y se dispuso a contarles un pequeño cuento:

- Hace muchos muchos años iban dos monjes por un camino, Tamaki y Ekido, viajaban juntos por un camino embarrado. Llovía a cántaros y sin parar. Al llegar a un cruce se encontraron con una preciosa muchacha de ojos oscuros y piel clara, vestida con un kimono y un ceñido obi, incapaz de vadear el camino por el barro.
      -Vamos, muchacha -le dijo Tamaki sin más. Y, levantándola en sus brazos sobre el barro, la pasó al otro lado.
Ekido no dijo ni una sola palabra, hasta que, ya de noche, llegaron al monasterio. Entonces no pudo resistir más.
        - Los monjes como nosotros -le dijo a Tamaki- no deben acercarse a las mujeres, sobre todo si son tan bellas jovencitas. Es peligroso. ¿Por qué lo hiciste?
        - Querido Ekido, yo la dejé allí en el camino - contesto Tamaki- ¿Es que acaso tú todavía la llevas?

El emperador quedo tan contento con el cuento que le contó Ayame que la invito a ir a palacio todas las noches que quisiera.